Capitulo 1: Una sorpresa inesperada
Esta historia sucedió hace décadas, en una pequeña ciudad llamada Downtail del país de Korils. Era un lugar donde siempre reinaba la calma y la tranquilidad en sus ciudadanos, no había mas que monotonía pero había algo extraño. En aquella ciudad ninguno de sus ciudadanos se atrevía a salir de la ciudad por temor a lo que había mas allá.
Yo logré descubrir que es lo que pasaba y para ello tuve que pasar por múltiples aventuras, así pues, os contaré que es lo que sucedió...Pero antes... permitidme presentarme; mi nombre es Vincent Loud y tengo 27 años, dicho esto, empecemos.
Todo empezó hace cinco años, vivía en Downtail y mi curiosidad hacía que me intrigara lo que había fuera de la ciudad. Un día decidí romper con la rutina y me tomé la libertad de salir de la ciudad en busca de aventuras.
Así pues, cogí un cuchillo de casa por si me encontraba algún peligro y inicié mi camino hacia el sur de la ciudad.
Caminé durante horas por un camino de tierra, a mi alrededor no había mas que arboles y arbustos, empezaba a dudar de por qué todos le tenían tanto miedo. Llegué a un cruce donde me detuve para meditar que dirección iba a tomar, de repente, un cuchillo salió despedido de los arbustos que tenía a mi derecha.
Por acto reflejo logré esquivarlo y exclamé.
- Quien hay ahí!
De los arbustos salieron tres bandidos y se acercaron a mi.
- Si quieres pasar por aquí deberás pagar 150 Rils (Los Rils eran la moneda que tenían en el país de Korils, y esa tarifa correspondía al salario mensual de un trabajador.)
En aquel momento, entendí el motivo por el que la gente no salía. No tenía tanto dinero para pagar y mi aventura no podía terminar ahí, debía averiguar más sobre ello. Así pues, cuando se situaron ante mí, empujé a uno de los bandidos haciendo que cayera con otro de ellos. Rápidamente aproveché el momento para huir de aquella situación empujando al bandido que quedaba en pie y salí corriendo.
Los bandidos empezaron a perseguirme, sentía como iban detrás pisándome los talones.No sabía cuanto tiempo iba a poder seguir corriendo y temía por mi vida, el consuelo era que ellos tampoco podrían correr eternamente. Repentinamente, algo me agarro por la espalda y me arrastro hacia los arbustos.
Escuché un susurro que me decía: - Tranquilo, soy de los buenos. No temas.
Continuara...
¡Lo has dejado en lo más interesante! Tengo ganas de saber como continúa ^^ espero que publiques pronto la continuación :D
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